Vins del Comtat, con el nombre de sus montes

Hace unos meses le comenté a una amiga: “me apetece ir a ver la vendimia”. “¿Te vas a Francia?”- me contestó. Entonces pensé en la suerte que tengo de conocer algunos lugares  de la provincia de Alicante, y decidí compartirlo en este blog.

No llegué a la vendimia. Cuando llamé a una de las bodegas alicantinas, me dijeron que ya había terminado. Pero amables y hospitalarios, me invitaron a visitarlos y probar sus nuevos vinos. Así que a mediados de noviembre me fui a Cocentaina, un pueblo situado a cuatro kilómetros de Alcoy, en la zona norte de la provincia de Alicante, a la bodega Vins del Comtat.

Había leído que en pleno otoño, la Font Roja  (en Alcoy) era un espectáculo de tonos rojizos, pajizos, verdes,  además están recién inaugurados los túneles de la autovía que une Alicante y Alcoy y que atraviesan el famoso Barranc de la Batalla y me apetecía muchos verlos. Así que para allá que me fui. El día me regaló un cielo azul intenso con un suave sol otoñal. Cogí la A7, la Autovía del Mediterráneo, en el tramo que une Alicante y Cocentaina y en apenas 45 minutos me encontré con una salida que me llevaba directamente a la Ciutat Comtat. Y sin pagar peaje¡¡

Estuve en la Oficina de Turismo para recoger información,  ubicada en el Palau Comtal, un edificio de los siglo XIV al XVII que se encuentra en medio de las callejas de Cocentaina.

Tras contemplar este monumental edificio, conservado entre las casitas del pueblo, me dirigí a la bodega, ubicada en uno de los polígonos y a los que se llega fácilmente. Allí me esperaba David Carbonell, segunda generación de Vins del Comtat, quien me propuso que mientras esperábamos a Javier Carmona (sumiller profesional) para catar sus vinos, visitáramos los viñedos.

Recorrimos algunos de sus viñedos, mientras me explicaba que Vins del Comtat empezó en 1996 cuando su padre, Ovideo Carbonell, que había trabajado toda la vida en el sector de la maquinaría vitivinícola, pensó hacer una pequeña bodega para disfrute familiar y de amigos. Y lo que al principio fue un hobby hoy es una bodega que produce cerca de 170.000 botellas anuales, exporta a Japón, Corea, China, Alemania, Bélgica y Mónaco, por citar algunos de los países donde llegan, y cuanta con importantes premios en el currículum de sus vinos.

Convencidos de las posibilidades de estas tierras y del valor de la tradición vitivinícola de la zona, como economía sostenible, riqueza cultural y paisajística, apostaron por mantener variedades autóctonas como la Monastrell y la Giró, para las que buscaron las parcelas cuyas condiciones de tierra, humedad, sol … respondían mejor a las necesidades de la viña.

Afianzadas las variedades autóctonas, introdujeron variedades foráneas, Cabernet Sauvignon, Pinot Noir, Petit Verdot, Merlot y Shiraz, que se encuentran en distintas parcelas, e incluso se han atrevido con un viñedo experimental de Viognier. David Carbonell explica de forma muy sencilla que optan por conservar, en la tierra y en la bodega, las tradiciones, al tiempo que trabajan por innovar en este sector, mientras paseamos por parajes llenos de color y esencia mediterránea.

Gran conocedor de el mundo vitivinícola, David Carbonell, va hablando de cómo ha cambiando el mundo del vino en España, cómo de formar parte de nuestra alimentación lo hemos convertido en un producto vinculado al ocio, cómo ha bajado su consumo, cómo se está recuperando esta riqueza…Emocionado nos informa de que en Cocentaina primero crearon ellos la bodega y ya hay una segunda, El Celler de la Muntanya, “cuantos más trabajemos en esto, más probable será que se sepa que en Cocentaina hacemos vinos ”.

Del aprecio que le tienen a esta tierra hablan los nombres de sus vinos, que son los mismos que los de los montes que rodean estos lugares, Montcabrer, Serrella, Peña Cadiella y Maigmó y que estamos contemplando. Esta visita pueden realizarla todas las personas que quieran porque en Vins del Comtat han apostado también por el enoturismo, una opción para dar a conocer sus viñedos, su bodega, sus vinos y también una forma de promocionar este municipio y de crear riqueza.

David Carbonell asegura que en este lugar hay muchas cosas por ver, tanto en el pueblo como en los alrededores, además de la famosa Fira de Cocentaina de Tots Sants .

La última parte de la visita con David es a la bodega, donde nos enseña cómo convierten el mosto en vino, los sistemas que aplican, nos muestra las barricas y nos da a probar los caldos con los que luego elaborarán sus vinos, vinos de la tierra, que encierran la sabiduría de tiempos pasados y la fuerza innovadora de la juventud y que ya están siendo apreciados en lejanos mercados (la cata profesional se puede leer en la web de gastronomía www.delfogonalplato.com)

Con tan buen sabor de boca nos despedimos, es otoño y todavía nos da tiempo de dar un paseo por la Font Roja y empaparnos de otoño. A Concentaina volveremos. Razones no nos faltan.

DATOS DE INTERES:

Cocentaina: Capital de la comarca del Comtat. Distancia de Alicante: 60 kilómetros. Autovía A7

Bodega Vins del Comtat: C/ Turballos 1, 3, Polígono de L’Alcúdia – 03820 Cocentaina (Alicante); Tel. 965 59 31 94 ; www.vinsdelcomtat.com

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